Lava bien la pechuga de pollo y córtala en trozos pequeños.
Pela la zanahoria y córtala en rodajas finas para que se cocine más rápido.
Coloca el pollo y la zanahoria en una olla con agua suficiente para cubrirlos o al vapor, y cocina hasta que ambos estén completamente tiernos (aprox. 10-12 minutos).
Mientras tanto, asegúrate de tener el arroz cocido listo.
Una vez cocidos, coloca el pollo, la zanahoria y el arroz en un procesador de alimentos o licuadora.
Agrega ¼ de taza de agua (o más según la textura deseada) y tritura hasta obtener una papilla suave y homogénea, sin grumos grandes.
Sirve tibia, asegurándote de que la textura sea adecuada para el bebé. En este punto debe ser una consistencia suave y cremosa, sin grumos