Cocina el pollo hasta que esté completamente hecho y tierno. Pela y deshuesa el aguacate, retirando toda la parte dura. Coloca el pollo y el aguacate en un procesador de alimentos o licuadora. Agrega 2-3 cucharadas de agua y tritura hasta obtener una papilla suave y homogénea, sin grumos grandes.
Ajusta la textura agregando un poco más de agua si es necesario.