Nicolás y la Sonrisa Contagiosa

Nicolás solía quejarse: de la comida, de la tarea, de todo. Una noche, su mamá le dijo: —“Antes de dormir, dime tres cosas por las que estés agradecido”. Al principio refunfuñó, pero luego pensó: “Mi cama… mis amigos… la comida caliente”. Cada noche encontró más razones. Pronto, su rostro empezó a brillar con sonrisas, y sus amigos lo notaron. Uno de ellos le dijo: —“Nico, me gusta estar contigo, siempre me contagias alegría”.
moraleja :La gratitud cambia la mirada, y lo simple se convierte en un regalo.
Fin
