El niño en el templo

Cada año, José y María viajaban con Jesús a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. El bullicio de la ciudad estaba lleno de familias, cantos y oraciones. Después de la celebración, todos comenzaron el regreso a casa en medio de una gran caravana de personas. José y María creyeron que Jesús iba junto a los demás niños, pero al caer la tarde descubrieron que no estaba con ellos. Con el corazón angustiado, lo buscaron entre familiares y amigos. No lo encontraron. Pasó un día, luego otro… y al tercer día, aún sin descanso, lo hallaron en el templo. Allí estaba Jesús, tranquilo, sentado entre los maestros de la ley. Escuchaba, hacía preguntas y respondía con tanta sabiduría que todos quedaban asombrados. María, con lágrimas en los ojos, le dijo: —“Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos buscado con dolor en el corazón”. Jesús la miró con ternura y respondió con serenidad: —“¿No sabían que debo estar en la casa de mi Padre?”. Aunque aún no entendían del todo sus palabras, José y María guardaron en su corazón aquel momento especial, sabiendo que Dios tenía un plan grande para su hijo.
moraleja :Buscar la presencia de Dios debe ser siempre lo más importante en nuestra vida, incluso desde la niñez.
Fin
