El Niño de los Panes y los Peces

Una multitud seguía a Jesús, pero no había comida. Entre todos, solo un niño levantó su pequeña canasta: —“Aquí tengo cinco panes y dos peces… no es mucho, pero se lo entregó a Jesús”. El Maestro sonrió y bendijo los alimentos. ¡De repente, los panes y peces se multiplicaron! Todos comieron hasta quedar satisfechos, y aún así sobraron doce canastas llenas. Los discípulos miraban asombrados, y la multitud alababa a Dios. Pero Jesús miró con ternura al niño y mostró que a través de un corazón generoso Él podía hacer grandes milagros.
moraleja :Cuando damos con amor, aunque parezca poco, en las manos de Jesús siempre se multiplica.
Fin
