Diego y el Cuaderno Nuevo

En clase, Diego vio que a Julián se le cayó un cuaderno recién comprado. La portada era tan limpia y blanca que parecía invitar a un dibujo travieso. Por un segundo pensó en hacer una broma, pero recordó cuando alguien había rayado su libreta y cuánto le dolió. Entonces recogió el cuaderno, lo limpió con cuidado y se lo devolvió a Julián. —“Aquí está, cuídalo mucho, es muy bonito”. Julián sonrió sorprendido: —“Gracias, Diego. Eres un buen compañero”. Diego aprendió que el respeto no es solo con las personas, sino también con las cosas que valoran.
moraleja :Respetar a los demás es reconocer lo que para ellos es importante.
Fin
