Daniel y el Tiempo de Arena

Daniel quería que todo pasara rápido: crecer, ganar juegos, terminar tareas. Siempre decía: —“¡Ya, ya, ya!” Un día encontró un reloj de arena mágico. Al darle la vuelta, una voz le dijo: —“Las cosas hermosas toman tiempo. Mira cómo los granos de arena caen despacito, pero nunca se detienen”. Daniel aprendió a esperar, y descubrió que cuando algo tarda, puede disfrutarse mejor. Como cuando una planta florece poco a poco.
moraleja :La paciencia es un regalo que hace que todo lo bueno llegue en su momento.
Fin
