El antifaz no termina cuando se seca el pegamento. Después de decorarlo puede convertirse en una invitación a moverse, inventar voces y crear una historia familiar.
Materiales que conviene preparar
- Cartulina flexible, lápiz y colores lavables.
- Tijeras infantiles de punta redonda y pegamento no tóxico.
- Palito ancho o cinta colocada por un adulto.
- Retazos grandes de papel para orejas y manchas.
Paso a paso
- El adulto dibuja una forma que deje libre la nariz.
- El niño elige animal, colores y detalles.
- Añadan orejas antes de recortar el contorno.
- El adulto ajusta los orificios de los ojos.
- Dejen secar y coloquen la sujeción sin apretar.
Tigre, conejo y oso
- Tigre: orejas redondas, rayas y nariz triangular.
- Conejo: orejas largas, mejillas y bigotes dibujados.
- Oso: orejas pequeñas, hocico ovalado y manchas libres.
Del antifaz al juego
- Caminar como el animal: lento, saltando o en puntas.
- Adivinar qué emoción representa el personaje.
- Inventar una escena donde busca alimento, casa o amistad.
Recorte y sujeción seguros
Un adulto realiza perforaciones y ajusta la cinta. Retira piezas pequeñas, no cubras la nariz y suspende el uso si el niño no ve bien o la sujeción resulta incómoda.



